navidad, dulce navidad...
No me gusta la navidad. Antes me encantaba, me gustaban las calles iluminadas, me hacía mucha ilusión comprar regalos para todos, envolverlos, hacer preciosos paquetes... me rompía la cabeza pensando qué podría gustarle a cada uno y cómo sorprenderles. Ahora ya nada es igual. Vivimos una época en que nada es igual. Ya no hacen ilusión los regalos porque estamos hartos de comprar cualquier cosa que se nos antoje, cualquier día; la cena de nochebuena no es especial, porque estamos hartos de comer cordero o gambas durante todo el año. Y los niños se limitan a abrir paquetes, que es "lo que toca", sin más gracia que esa, porque cualquier día se aparece uno con regalos sólo para acallar la propia conciencia de no estar haciéndolo bien con nuestros hijos. En mi caso, ni siquiera ver la cara de mi hija sorprendida por la magia de la navidad me motiva, porque ya sabe que "papa noel no existe", así que ni siquiera tengo que fingir por ella. Es más, este año ni siquiera ha tenido interés en poner el belén... Comprar regalos no es más que un calentamiento de cabeza, y un gasto de dinero que debería ahorrarme, que la cosa no está para muchos derroches. Y para colmo de males, no puedo verte a ti, mi vida, que es lo único que me hace sonreír el alma. Definitivamente, no me gusta la navidad.


solounpoco dijo
Ya somos dos.
Me alegra verte por aquí, y escribiendo tanto. Espero que todo esté bien, a pesar de la distancia. No pierdas la fe.
Besos
26 Diciembre 2007 | 11:16 PM